Tras
su lanzamiento en noviembre para el mercado chino por fin se ha podido
comprobar en Europa el funcionamiento de la tableta Nokia N1,
cómo no, ha sido en el Mobile World Congress de Barcelona
que se está desarrollando estos días en la ciudad Condal. La empresa finlandesa
nos presenta este dispositivo nacido de las fracturas en Microsoft, además de
marcar la vuelta al empleo del sistema operativo Android. Por lo de ahora
en el único mercado en donde ha estado disponible (China) sus ventas han sido
un éxito gracias a unas características potentes junto a un buen precio, sin
embargo el comercio occidental no es igual al asiático, a lo que debemos añadir
que la firma que antaño dominaba hoy es vista como una migaja en
descomposición, y una mala imagen nunca ayuda.
